---El Parque Gorki. Sin duda, uno de los mejores libros que hablan de la cultura rusa. ---le dije mientras leía la portada de un grueso libro. Ella me miró, asombrada y confundida. ---¿Perdón? ---¿Puedo sentarme? ---le pregunté cortésmente. Su mirada fue incómoda, me miró de arriba abajo y después a su mesa. Tal vez, se arrepintió de haber dejado una silla libre. Retiró elegantemente su abrigo de la silla y misteriosa pero incómodamente me dejó sentarme.